Los Pastores Huerta han dedicado más de 10 años de su vida al servicio de Dios y al cuidado de las familias, desarrollando un ministerio cercano con matrimonios, hombres y hogares. A través de los años, Dios les ha permitido caminar junto a muchas familias en momentos de alegría, dolor, crisis, restauración y nuevos comienzos.
Su llamado pastoral nace de un profundo amor por las personas y del deseo de ver hogares restaurados, fortalecidos y nuevamente alineados con el propósito de Dios. Para ellos, pastorear no significa solamente enseñar desde un púlpito, sino estar presentes, escuchar, orar, aconsejar, acompañar y caminar con las personas mientras Dios hace Su obra en sus vidas.
Durante estos años de servicio, han visto cómo Dios puede tomar matrimonios heridos y traer restauración, levantar hombres que habían perdido su dirección y fortalecer familias que necesitaban volver a encontrar su fundamento en Cristo.
Hace 6 años, Dios les permitió integrarse al equipo pastoral de Ríos de Agua Viva, donde han servido con fidelidad, humildad y un corazón dispuesto. Desde entonces, han abrazado con amor la visión de esta casa y han dedicado sus dones, experiencia y tiempo al cuidado de la congregación.
El Pastor Huerta es un hombre de Dios con una pasión especial por las familias. Su corazón pastoral arde por ver hombres acercándose a Jesús, tomando su lugar espiritual dentro de sus hogares y aprendiendo a vivir como hombres de integridad, fe y propósito.
Ama profundamente a las familias y tiene un deseo genuino de ver hogares donde Cristo sea el centro, la Palabra sea el fundamento y el amor sea una expresión visible de la presencia de Dios.
Su ministerio hacia los hombres busca levantar una generación de hombres que no dependan de sus propias fuerzas, sino que reconozcan a Jesús como su fuente, aprendan a amar a Cristo y comprendan el llamado de Dios para sus vidas, sus matrimonios y sus familias.
A su lado, su esposa Pastora Iliana ha desempeñado un papel fundamental en el llamado y ministerio pastoral. Su servicio, sensibilidad, sabiduría y amor por las personas han sido parte importante de esta trayectoria. Juntos han aprendido que el ministerio pastoral también se vive en casa, en el matrimonio y en la manera en que se sirve a otros.
Como matrimonio pastoral, comparten el deseo de fortalecer matrimonios, restaurar hogares, levantar familias saludables y acercar a las personas al corazón de Jesús.
Su corazón pastoral no está enfocado solamente en las necesidades presentes, sino también en las generaciones futuras. Creen que cuando una familia encuentra sanidad y dirección en Cristo, el impacto puede alcanzar a sus hijos, nietos y a las generaciones que vienen.
Han servido, llorado, orado y celebrado junto a muchas familias, creyendo que cada vida tiene una historia, cada hogar tiene valor y cada persona tiene un propósito en Dios.
Hoy continúan sirviendo con el mismo corazón: amar a las personas, cuidar de las familias y llevar a cada hogar a una relación más profunda con Jesucristo.
Su oración es que Dios continúe usando sus vidas para levantar matrimonios fuertes, hombres de fe, familias saludables y una iglesia que no solamente conozca de Dios, sino que conozca profundamente Su presencia.
Pastors Huerta have dedicated more than 10 years of their lives to serving God and caring for families, developing a close ministry with married couples, men, and households. Throughout the years, God has allowed them to walk alongside many families through seasons of joy, pain, crisis, restoration, and new beginnings.
Their pastoral calling comes from a deep love for people and a desire to see homes restored, strengthened, and realigned with God’s purpose. For them, pastoral ministry is not simply about teaching from a pulpit; it is about being present, listening, praying, guiding, encouraging, and walking alongside people as God works in their lives.
Throughout their years of ministry, they have witnessed God restore wounded marriages, raise up men who had lost their direction, and strengthen families who needed to rediscover their foundation in Christ.
Six years ago, God opened the door for them to join the pastoral team at Ríos de Agua Viva, where they have served with faithfulness, humility, and willing hearts. Since then, they have embraced the vision of this church and dedicated their gifts, experience, and time to caring for the congregation.
Pastor Huerta is a man of God with a special passion for families. His pastoral heart longs to see men drawing closer to Jesus, embracing their spiritual responsibility within their homes, and learning to live as men of integrity, faith, and purpose.
He deeply loves families and carries a genuine desire to see homes where Christ is at the center, God’s Word is the foundation, and love becomes a visible expression of God’s presence.
His ministry to men seeks to raise up a generation of men who do not depend on their own strength, but recognize Jesus as their source, learn to love Christ, and understand God’s calling for their lives, marriages, and families.
Beside him, his wife has played a fundamental role in their pastoral calling and ministry. Her service, sensitivity, wisdom, and love for people have been an important part of their journey. Together, they have learned that pastoral ministry is also lived out at home, through marriage, and through the way they serve others.
As a pastoral couple, they share a desire to strengthen marriages, restore homes, raise healthy families, and draw people closer to the heart of Jesus.
Their pastoral heart is not focused only on present needs, but also on future generations. They believe that when a family finds healing and direction in Christ, the impact can reach children, grandchildren, and generations yet to come.
They have served, wept, prayed, and celebrated alongside many families, believing that every life has a story, every home has value, and every person has a purpose in God.
Today, they continue to serve with the same heart: loving people, caring for families, and leading every home into a deeper relationship with Jesus Christ.
Their prayer is that God will continue to use their lives to raise strong marriages, men of faith, healthy families, and a church that does not simply know about God, but deeply knows His presence.
Mon to Thurs 9AM - 3PM